viernes, 25 de mayo de 2018

Importancia y Beneficios de la Educación Psicomotriz en la Etapa Preescolar













Importancia y Beneficios de la Educación Psicomotriz en la Etapa Preescolar



 Por Claudia Schiappa-Pietra


Resultado de imagen para Educación Psicomotriz en la Etapa Preescolar

El movimiento corporal es considerado como la base del aprendizaje pues es a través del cuerpo y de los sentidos que el niño se conoce primero a sí mismo, conoce el mundo que la rodea así como el mundo de los demás.

Mediante el movimiento y los sentidos que el niño entra en contacto con el mundo. Es importante que en los centros de educación preescolar se realicen actividades motrices diariamente como parte de la currícula.

Según la teoría de Jean Piaget, la inteligencia se construye a partir de la actividad motriz, por lo tanto éstas no son realidades extrañas siendo el dinamismo motor el punto de partido de la inteligencia. La actividad motriz en la etapa preescolar favorece el desarrollo de la autoestima, generando al niño seguridad conforme va conociéndose a sí mismo y a los demás.

La psicomotricidad es un medio de educación del movimiento para niños pequeños y un método de corrección de la atención, jugando un papel importante en la reeducación de los trastornos del comportamiento.

También mediante la práctica de ejercicios de psicomotricidad, se activa la circulación sanguínea aportando más oxígeno a los músculos y al cerebro.

Tiene así mismo una connotación social muy importante y su práctica genera unión y compañerismo. Disminuyendo la depresión así como los estados de ansiedad.

Los niños de hoy no tienen oportunidad de realizar actividades al aire libre y que impliquen mayor movimiento, considerando que los juegos electrónicos y las nuevas tecnologías forman parte de su vida cotidiana y los que han ido desplazando aquellos juegos que implican movimiento.

Los centros de Educación Inicial son espacios donde se brindan a los niños oportunidades para desarrollar actividades de psicomotricidad en forma sostenida lo que beneficia a lograr un mayor bienestar socio emocional al niño.

Imagen relacionada


lunes, 14 de mayo de 2018

Padres Demasiados Exigentes en Alimentación Saludable o Familia Feliz?










Padres demasiado exigentes en hábitos de alimentación para con sus hijos pueden ocasionar niños ansiosos, depresivos y con trastornos de déficit de atención e hiperactividad.

Por Claudia Schiappa-Pietra





Un reciente estudio publicado en la revista Pediatrics y el que incluye 917 niños de 2 a 6 años, encontró que a aquellos niños cuyos padres que son demasiado rígidos, poco flexibles e intolerantes con respecto a los hábitos de alimenticios de sus hijos pueden desencadenar en ellos futuros problemas de ansiedad, depresión o déficit de atención.

Aquellos niños que no pueden comer de todo y son extremadamente selectivos y, en algunos casos, sufren de aversión a determinados alimentos, pueden generan problemas en su entorno y les será difícil relacionarse asertivamente, dado que ello les lleva a no aceptar comer aquello que no está dentro de su dieta o sus gustos dificultándoles comer fuera de casa o aceptar una invitación.  Dichos niños son 7 veces más propensos a sufrir de ansiedad y doble propensión a ser diagnosticados de depresión comparados con aquellos niños acostumbrados a comer de todo.

En otras palabras, se sugiere ser más flexibles con la comida de nuestros niños. 
Si bien es cierto que comer en forma saludable y cultivar el hábito de ello es recomendable.  Excedernos puede ser indicador de otros problemas. 

Nancy Zucker, autora del estudio en mención y asociada al profesor de psiquiatría y de ciencias del comportamiento de la Universidad de Duke (Escuela de Medicina), menciona que inculcar y sobre exigir a nuestros hijos a la hora de comer no necesariamente desencadenará problemas psicológicos o viceversa, pero sí existe correlación entre lo uno y lo otro.

Los niños con dichas características, no necesariamente son niños caprichosos, tiranos y engreídos, sino que son, según dicho estudio, niños extremadamente sensitivos en el gusto, vista y tacto y cuyas experiencias internas son más intensas que los demás niños …son niños sensoriales y por más que les cortemos la fruta de formas graciosas o los distraigamos con el tv o la tablet para lograr que coman, les será difícil hacerlo, si dichos alimentos no pertenecen a su dieta.

¿Qué hacer los padres?
Los padres no han de sentirse culpables de no presentar un menú más variado a sus hijos, sino que han de inculcar hábitos desde el propio ejemplo, es decir tener modelos saludables de alimentación tanto en casa como en el colegio.

Se pueden ofrecer diferentes alternativas de alimentación saludable y permitir a los niños que coman o no, evitando convertir la hora de compartir la mesa en un campo de batalla.

El cómo los niños se relacionan alrededor de la comida, revela como de alguna forma se relacionan con el mundo.

Experiencias positivas alrededor de la hora de comer tienen un mayor y mejor impacto para lograr futuros hábitos alimenticios. El momento de compartir la mesa debe girar en torno a conversaciones familiares y no tener como centro de atención la comida que se sirve.



lunes, 7 de mayo de 2018

¿Cómo vivir la vida familiar en armonía con la tecnología?





Padres en la Era Tecnológica







Por Claudia Schiappa-Pietra

Preparándonos para ello y llegando a acuerdos antes de introducir a nuestros hijos en el uso del smartphone. Ello implica que, antes de tomar la decisión de entregar un celular a nuestros hijos por primera vez, nos detengamos a pensar si estamos preparados tanto los padres como los hijos para el cambio de chip….El ingreso al mundo de los smartphone cambiará la vida de ellos y de la familia.

Es una decisión tan importante que implica que los padres se capaciten en cultura digital…. es como cuando vamos a dar la llave de un carro por primera vez a nuestros hijos.. ¿Se la damos fácilmente?






Primero hemos de empezar con el buen ejemplo con el fin de no crear padres digitales e hijos huérfanos digitales. Hoy ambos padres trabajan fuera del hogar y no comparten horas con sus hijos. En el poco tiempo que disponen se encuentran inmersas en el mundo digital, creando una amplia brecha que impide formar vínculos generando pocos espacios de diálogo y comunicación. Ello no permite lograr una vida familiar armoniosa.

Actualmente hay cursos y aplicaciones para ser padres digitales e ir siempre por delante de nuestros hijos.

Hoy el 75% de adolescentes acceden a smartphone y en promedio ingresan a redes unas 95 veces al día, según Common Sense Media, una organización sin fines de lucro que promueve el uso seguro y equilibrado de los medios tecnológicos.

El objetivo de Facebook, Google, Instagram, Youtube, Snapshat  y demás redes, es captar experiencias que mantenga a los jóvenes pegados a la pantalla.

Establecer acuerdos con sus hijos acerca del número de horas que utilizarán en las redes sociales antes de darles un smartphone es necesario.
  • Conversar con ellos acerca de la importancia del autocontrol y autodisciplina.
  • Introducirlos gradualmente en su uso, utilizando en un principio pocos aplicativos y escogiéndolos conjuntamente de tal modo que se establezca una relación de confianza entre padres e hijos.
  • El celular no ha usarse antes de dormir.  Si se lo permiten, después será muy difícil quitarles este hábito y pueden quedarse hasta las 2 ó 3 de la mañana.   Se sabe, que utilizar el celular antes de dormir, no permite descansar bien.  Para dormir el cerebro necesita oscuridad con el fin de producir hormonas que disparan el sueño.
  • Usarlo durante reuniones familiares o en la mesa interrumpe la calidad de las interacciones.
  • Cuando se estudia no ha de tenerlo cerca. Se sabe que los desconcentra.
  • Advertirles que si les incluyen en un grupo en el que no se sienten cómodos o les llega alguna notificación o correo que consideren que no es conveniente los hagan partícipes.  
  • Amenazarlos con quitarles el celular hará que lo utilicen a escondidas y bajen programas inadecuados, haciéndolo a nuestras espaldas.
  • Ser conscientes que el uso de celular puede construir una mejor autoestima o puede desencadenar sentimientos inadecuados como popularidad u hostilidad en ellos. Es por esta razón, que establecer lazos de confianza, es muy importante con el fin de que ellos sean capaces de contarnos y preguntarnos sin temores ni represalias lo que les acontece en las redes.
Hay padres que han decidido usar el celular solo para escuchar música y mensajes importantes.  Entregarles solo por el criterio de “Todos mis amigos lo tienen” o para poder ejercer mayor control sobre ellos no debiera ser la única razón. En todo caso hay que estar preparados para hacer un uso responsable, adecuado y equilibrado de éstos.   

Se sabe de la dependencia y ansiedad que genera el uso de estos dispositivos así como la exposición a nuestros hijos a presiones sociales y valores no compartidos, permitiendo que invadan la privacidad de la vida familiar y dejando que ella no sea el centro de gravedad. 

Defender la Familia y sus espacios es un deber de Padres…empecemos preparándonos como padres digitales y sobre todo dando el buen ejemplo!





miércoles, 2 de mayo de 2018

Secretos para Empezar las Mañanas Felices








Enseñemos a Nuestros Niños a Organizarse





Tener el desayuno listo, preparar loncheras, uniformes, asearse y cumplir con la rutina matutina es motivo, en algunos hogares de tensión, gritos y stress.   Los padres tienen que llegar a tiempo al trabajo y los hijos al colegio.

Una mañana bien organizada en la que los padres enseñan a sus hijos desde pequeños a que ellos mismos preparen sus mochilas y loncheras, acompañándolos y supervisándolos es fundamental.

  Hacer con ellos una pequeña lista con la rutina de la mañana es una buena idea y en caso que aún no lean o escriban se puede hacer diagramas.

Para el desayuno y almuerzo les podemos dar alternativas a elegir: cereal, huevos,  yogurt, leche o lo que sabemos  les agrada.   El almuerzo y cena también puede ser algo expansivo.

Lo que se busca es proporcionarles hábitos adecuados y estén preparados para afrontar la vida, afirman los profesores de psicología de la Universidad de Rochester Edward Deci y Richard Ryan.  Ellos sugieren que para lograr motivar a los hijos hay que lograr que estén contentos satisfaciendo tres necesidades básicas: vínculo positivo, autonomía y competencia.

Vínculo Positivo significa estar conectados con aquellos que nos rodean para sentirnos bien.
El buen  funcionamiento de la familia contribuye a ello.  En aquellos hogares donde constantemente se escucha a los padres gritar: “apúrate que llegas tarde, busca tus zapatos, llegó la movilidad” no permitirá formar conexiones positivas.   En lugar de ello hemos de empatizar en la calma e interacciones adecuadas.

Para ser competentes en la vida, hemos de enseñar a nuestros niños, desde pequeños a organizar y hacer las cosas por sí mismos: Preparar la lonchera, servirse su desayuno, organizar su mochila, etc.

Dejemos de hacer todo por ellos y enseñémosles a hacerlo por sí mismos.

Tener sentido de autonomía lo  que implica “yo escojo esto” en lugar de verse forzado a hacer algo es más motivante para ellos, pues aprenden a tomar sus propias decisiones y sentirse útiles.
Hacer un checklist de la rutina matutina y permitirles que ellos preparen su desayuno y menú de  la lonchera son estrategias para hacer del inicio de la mañana un momento agradable y sin stress

La Mañana Empieza desde la Noche Anterior

La noche anterior cada uno de los miembros de la familia deja listo lo que llevará en su lonchera al igual que su mochila.

Después de comer, los niños hacen su menú del día siguiente.  Se acuestan a la hora, no llevan dispositivos a la cama.  Los padres han de preocuparse de proveer los alimentos necesarios y ver que los uniformes estén limpios y planchados y los zapatos en su lugar.   La idea es no estar corriendo en las mañanas ni mucho menos gritando y apurando. Ello se logrará en tanto estemos organizados como un equipo.

Otro tip importante es despertarse y calcular cuánto tiempo requerimos aproximadamente para cumplir con la rutina.

Los padres supervisan lo que hacen sus hijos y les ayudan en caso tengan algún inconveniente que los retrase.   Cuándo demoren preguntarles ¿Qué sigue en la lista?  ¿Necesitas de ayuda?

Es cierto que hay otros factores que pueden retrasar las mañanas como: haberse acostado tarde la noche anterior, pleitos en casa, no querer ir al colegio, etc.  Pero sonrían y dejen a los hijos que hagan las cosas solos.

EMPECEMOS A PREPARAR A NUESTROS HIJOS PARA LA VIDA….. EN UNOS AÑOS TENDRÁN QUE APRENDER A HACER LAS COSAS POR ELLOS MISMOS Y DE CONTINUAR ASISTIÉNDOLOS Y SOBREPROTEGIÉNDOLOS, TENDRÁN DIFICULTADES PARA AFRONTAR SUS RESPONSABILIDADES 

Fuente: https://www.nytimes.com/2018/04/25/well/family/the-secret-to-magic-mornings-put-the-kids-to-work.html (fecha de consulta 25/04/2018) 

martes, 24 de abril de 2018

¿Por qué los bebés lloran?










¿Por qué los bebés lloran?


El llanto de un bebé moviliza a los adultos puesto que activa una parte del cerebro llamada amígdala que actúa como un radar ante cualquier amenaza emocional.







¿Por qué los bebés necesitan desencadenar dicha reacción?
Porque no pueden defenderse por ellos mismos, son como pollitos alrededor de sus padres, dependiendo de ellos para calentarse, alimentarse, mantenerse seguros y contenidos mientras desarrollan las capacidades cerebrales necesarias para desenvolverse en su medio ambiente.

Como los polluelos, el llanto del bebe sirve para cubrir necesidades de comida y protección frente al peligro.
Los bebés también están en alerta con las señales de sus padres; los mensajes que ellos transmiten a través del cuerpo; cómo los padres los huelen, tocan, acarician, sostienen, etc. así como del tono de voz y su sonrisa lo que les provoca una respuesta positiva.

En las primeras semanas, la mayoría de los bebés lloran cerca de 2 horas al día y si éste no es atendido oportunamente, este llanto se incrementará.  Dificultades al momento de la lactancia puede ocasionar ese patrón de llanto permanente al igual que si el bebé está enfermo, tiene gases o alguna infección.

Los padres se conectan con el bebé volviéndose más hábiles en el uso del lenguaje corporal y transmitiéndoles sus estados emocionales.  Es por ello importante estén relajados y en armonía con sus emociones para poder atenderlo, entregándose a esta noble labor.   Ello les permitirá escucharlos en forma sensitiva y responder pronto a sus necesidades.

Hay que considerar la importancia de que el bebé haya tenido un adecuado embarazo y parto.  Cuando el embarazo ha sido estresado sean por conflictos con la pareja, familiares o problemas de otra índole, la cortisona de la madre atraviesa y afecta al feto y por ello, los bebés que durante el embarazo de la madre han pasado por dichas situaciones, son más propensos a llorar.

Algunos padres primerizos no saben manejar los momentos de llanto y crisis del bebé porque desconocen cómo hacerlo o porque no tienen el soporte de una pareja o familiar que los apoye en circunstancias difíciles, sea el caso de madres solteras, víctimas de violencia familiar o cuando evocan maltratos que sufrieron durante la infancia.  Ello no les permite vincularse con sus bebés contando con menos herramientas para disfrutar de sus bebés y evadiéndolo.   Les cuesta acariciarlos porque tienen menos niveles de oxitocina, hormona que permite a las personas sentirse bien. 

En situaciones armoniosas, los padres van conociendo a sus hijos y podrán anticiparse a sus necesidades y por ende, los bebes no tendrán necesidad de llorar. Los estudios demuestran que mientras más responden los padres a las necesidades de sus bebes en los primeros meses menos llorará.   El llanto de un bebé es una señal de diferentes cosas, pero la forma como padres y cuidadores interpretan esas señales, tienen grandes implicancias en su posterior desarrollo.

Cuando la madre ha sufrido durante el embarazo stress crónico ello dejará efectos en la amígdala del bebé y los niveles de la oxitocina serán más altos.   Los bebés carentes de cariño y afecto, tendrán la amígdala sobre-estimulada creando tendencias de ansiedad y agresión a pesar que dejaron de llorar.  Ellos han quedado estresados interiormente (las hormonas de stress pueden permanecer en un nivel alto por lo menos 3 días) los padres que no responden al llanto de su bebé durante el primer mes pueden estar dándole el mensaje que a ellos no les importa lo que su bebé siente.  Son bebés que crecerán como personas demandantes y que siempre requerirán que otros estén viendo por sus necesidades.

También hay padres indecisos e inconsistentes que en algunas ocasiones sobrereaccionan al stress de su bebé y en otras ocasiones lo ignoran ocasionando que quizá el llanto signifique “estate lejos de mí o ¿dónde estás?”.

Hasta los 6 primeros meses, los bebés tienen cortos ciclos de sueño y requieren ser alimentados con frecuencia por lo que la teoría de dejarlos llorar o desatenderlos no es válida en esa etapa.
Cuando el bebé se despierta de noche, aun no tiene la capacidad de darse cuenta que su cuidador se encuentra al lado y sus llantos son una forma de expresar el miedo de sentirse abandonados.

El niño nace con capacidades básicas que se irán desarrollando a través de las relaciones afectivas y sensoriales que les proporciona el entorno.  Este primer grupo afectivo es la familia y la red de relaciones y emociones que dentro de ella se teje desde antes de que el bebé llegue al mundo.  En el momento en que la futura madre y padre saben que se espera la llegada de un bebé, comienzan a tener expectativas, deseos e ilusiones. 

Es la familia el eje central del bienestar socio emocional del niño y es allí donde hemos de centrar nuestros esfuerzos de cara a un futuro mejor.

Fuente: https://www.nytimes.com/2017/07/03/opinion/when-babies-cry.html (fecha de consulta 03/07/2017) 

¿Es saludable desarrollar una cierta dosis de culpa en los niños?












¿Es saludable desarrollar una cierta dosis de culpa en los niños?


La culpa puede ser un elemento complicado en la relación entre padres e hijos, podemos hacer que ellos se sientan culpables y luego nosotros sentirnos culpables por ello.

La culpa es una emoción interna, es lo que cada uno siente cuando sabe que hizo algo mal y ha causado un daño a otra persona.




La vergüenza es externa y es lo que se siente ante el juicio que otros emiten cuando se hace pública una transgresión.
La culpa o vergüenza son términos cargados negativamente, lo que realmente importa es el modo en que los adultos ayudan a los niños a reflexionar sobre sus errores con el fin de motivarlos a mejorar en ellos.

La culpa es parte del desarrollo normal del niño y una dosis apropiada de ella es bueno sin llegar a extremos de que el niño se sienta culpable en forma abrumadora o se juzgue duramente a sí mismo sintiéndose responsable de cosas que están fuera de su alcance como por ejemplo: el niño que se culpa por las peleas de sus padres o su divorcio o que se siente responsable por el sufrimiento de otras personas más allá de su control.


¿Cómo podemos los padres y educadores ayudar a que los niños desarrollen sentimientos morales y de conciencia sin cargarlos de sentimientos oscuros y fatalistas?

Desarrollando la culpa constructiva, es decir aquella que otorga al niño un sentimiento de empoderamiento, voluntad y determinación para hacer las cosas diferentes y siendo capaces de tomar conciencia de sus errores para enmendarlos.

Sentirse un poco mal por los errores, puede motivarlos para procurar no volver a cometerlos pero vivir mirando atrás sobre lo que han fallado o paralizarse  por ello no es productivo, sino doloroso y dañino.

Algunos niños son más propensos al pensamiento negativo y a culparse a sí mismos “no hago nada bien” “soy un torpe”.  Los padres y maestros hemos de ofrecerle estrategias concretas para motivarle a mejorar, evitando reforzar dichos pensamientos.

El mensaje que hemos de darle es que él decidió hacer algo que estuvo mal y por ende tiene ciertas consecuencias, ayudándoles a ser capaces de observar su propio comportamiento y sus relaciones interpersonales para comprender lo que sí es su responsabilidad, sopesando correctamente su conducta.

Lo relevante no debe ser que el niño se sienta culpable sino enseñarle a enfocarse en lo que está bien y lo que está mal y comportarse de acuerdo a esa distinción.  Cuando no lo hacen arreglarlo con honestidad y franqueza.

Fuente: https://www.nytimes.com/2017/11/27/well/family/a-healthy-dose-of-guilt.html (Fecha de consulta 01/12/2017)

¿Cómo fue tu día hoy en el colegio?












¿Cómo fue tu día hoy en el colegio?...   

Y si cambiamos la forma de preguntar a los niños



Por Claudia Schiappa-Pietra


Cuando recogemos a nuestros niños del nido o el colegio, la típica pregunta que hacemos los padres es ¿cómo fue tu día hoy?    Y su respuesta es bien
Al siguiente, día volvemos a hacer la misma pregunta y el pequeño responde otra vez bien.

El problema no es el niño que no quiere responderla, sino es la forma cómo la hacemos y la que no permite llegar al niño e iniciar el diálogo en forma inspiradora, menos aburrida y tan abrumadora.

En base a nuestra experiencia, hemos hecho una lista de preguntas que podrían ser útiles a los padres de familia con el fin de aperturar el diálogo, obteniendo respuestas espontáneas y que permitirán que el niño nos cuente como fue su día, promoviendo la comunicación y lo que es hoy fundamental desarrollar en la familia en base a las experiencias del día a día. Algunas de ellas son:

¿Qué comiste en tu lonchera?
¿Quién llevó algún alimento rico en su lonchera hoy? ¿Qué fue?
¿Qué jugaste durante el recreo?
¿Qué es lo que la mayoría de tus amigos juegan a la hora de recreo?
¿Qué fue lo más gracioso que te pasó hoy?
¿Alguien tuvo algún gesto bonito para contigo hoy?
¿Alguien hizo algo bonito para ti?
¿Hiciste algo para un amigo hoy?
¿Alguien te hizo sonreír hoy?
¿Qué de nuevo aprendiste hoy?
¿Qué logro tuviste hoy?
¿Qué puntuación le podrías a tu día en una escala del 1 al 10? ¿Por qué?
Si alguno de tus amigos fuese escogido para ser maestro por un día ¿A quién escogerías y por qué?
Si tú fueses escogido para ser maestro ¿Qué enseñarías?
¿Con quienes te gustaría hacer amistad y aún no lo has hecho? ¿Qué te detiene?
¿Cuál es la regla que tu maestra le da mayor importancia?
¿Cuál de las reglas te ha sido difícil seguir el día de hoy?
¿A quién de tu salón le cuesta seguir las reglas?
¿Qué área del colegio es la que más te gusta?
¿Qué haz aprendido de tus amigos hoy?
¿Quién es el niño de tu clase que tiene un carácter opuesto al tuyo?
¿Haz ayudado a alguien el día de hoy?
¿Cómo crees que tu maestra se sentiría de ti hoy?
¿Cómo puedes llevar a la práctica en la vida familiar lo que haz aprendido hoy?

Por una cultura de paz














Importancia de realizar una labor preventiva desde los primeros años con el fin de evitar actos de violencia.

por Claudia Schiappa-Pietra


En la situación en la que se encuentra actualmente la familia en la que la violencia, abuso sexual, maltrato físico y verbal a los niños, feminicidio así como el alto índice de divorcios y trastornos psíquicos de los padres es que se requiere realizar un trabajo preventivo desde los primeros años, aunando esfuerzos padres de familia, educadores, psicólogos y orientadores familiares.

De seguir así, los hogares continuarán convirtiéndose en campos de batalla doméstica y los niños adquirirán conductas agresivas. Ello afectará directamente a su salud tanto física como emocional y/o lo que es peor aún, dichos patrones adquiridos se repetirán por lo que el futuro no será prometedor en lo que a violencia familiar y social se refiere.   La familia, núcleo de la sociedad, se desintegraría en mayor proporción día a día siendo los niños los más perjudicados.

El Dr. Nadine Burke Harris quien dirige el Centro para la Salud Juvenil en San Francisco ha estudiado la relación que existe entre stress crónico y los eventos traumáticos que una persona pudo haber sufrido en su niñez, tales como daño físico, emocional o de abuso sexual y otros como enfermedades mentales de los padres, divorcio, negligencia o violencia doméstica.  Estos eventos son llamados ACEs (Adverse Childhood Events).  En dicho estudio, se comprobó que aquellos niños que sufrieron de ACEs tendrían mayor propensión a futuro de tener problemas relacionados con el stress, infartos, obesidad y muerte prematura.

Nuestra propuesta promueve que los educadores, no solo impartan materias, si no que orienten y asesoren a los alumnos y padres de familia en temas de crianza, roles parentales y relación de pareja con el fin de mejorar la calidad de las relaciones entre los miembros de la familia. Se requiere que los maestros sean formados en orientación familiar.

Las escuelas, parroquias y municipios han de generar programas, espacios de diálogos, de orientación y consejería con las familias y lo que involucraría un compromiso de medios periodísticos.

Los aportes del psicoanalista y psiquiatra John Bowly mostraron la importancia de que las personas que cuidan a los niños les atiendan a sus necesidades básicas y brinden afecto (apego).  El apego no es secundario a la alimentación, es una necesidad, dado que todos necesitamos de cariño y sostén, siendo éste muy importante para el desarrollo socioemocional del niño. 

Es en función de cómo sean estos cuidados que se establecen desde que el niño nace, en que saldrá resistente a la adversidad o vulnerabilidad. Siendo un factor de riesgo muy importante en cuanto a la posibilidad de padecer enfermedades mentales futuras.

La familia es el primer ente de socialización y es en ella en la que el hombre se fortalece, recibe educación y aprende valores y donde se inicia el proceso de socialización. Todo ello se verá complementado y fortalecido por los maestros, orientadores familiares así como los espacios que brindarían las escuelas, parroquias y comunidad.

Los programas  de orientación familiar contribuyen al fortalecimiento de la familia respecto a su consolidación y organización, de ahí que una familia con fuertes estructuras familiares, es una familia que permitirá, en el educando, tener modelos saludables de cara a un futuro mejor.

Es momento de empezar AHORA y así construir una mejor sociedad del MAÑANA.





El enfoque verde en la educación de los niños











El enfoque verde en la educación de los niños

Por Claudia Schiappa-Pietra




En su reciente visita al Perú, el Papa Francisco, destacó la importancia de cuidar el medio ambiente y es en relación a ello, que quisiéramos resaltar la importancia de ello, inculcándolo a los niños desde los primeros años.   Considerando que los hábitos y valores que se aprenden en forma natural y espontánea desde pequeños, son los que les acompañarán toda la vida, siendo tarea de los adultos educar con el ejemplo, pues los niños aprenden por imitación.



5 ideas que permitirán inculcar hábitos a los niños para estar en armonía con la naturaleza.
  1. Explicar con fundamentos la importancia de cuidar el medio ambiente con el fin de que no lo sientan como una imposición sino que comprendan por qué es importante proteger la naturaleza.
  2. Brindarles oportunidades de entrar en contacto con la naturaleza. Hoy la mayoría de los niños viven en las ciudades, por lo que el contacto directo con ella no es frecuente, según Catherine L’Ecuyen en su libro “Educar en el Asombro”, los niños hoy más que nunca, necesitan disfrutar de las mariposas, de las pocas abejas que quedan vivas o de observar  cómo se arrastra un caracol, como florece el botón de una flor… observar echados en la arena el cielo estrellado, imaginar nubes, trepar árboles y encontrar espacios abiertos para correr y saltar.
  3. A veces preferimos que no entren en contacto con la naturaleza, porque se pueden caer de un árbol, ensuciar la ropa o puede ser que se resfríen cuando en realidad, el beneficio e impacto que tendrá en la vida de un niño el interactuar con ella, es enorme y mucho más importante y necesaria que tener que lavar un pantalón porque éste se ensucie.
  4. Enseñar a los niños la importancia del silencio, brindándoles momentos y espacios para cultivarlo, siendo los adultos capaces de reaccionar cuando vemos que están en entornos que les provoquen estrés.
  5. Enfocar a los niños hacia una vida verde que implica un cambio de hábitos en la vida cotidiana; cerrar el caño mientras nos lavamos los dientes, no dejar correr el agua de la ducha, lavar platos y cerrar el caño mientras lo hacemos, apagar las luces y aparatos eléctricos, usar focos ahorradores, usar bicicleta como transporte público o ir a pie en vez de usar carro, inculcar hábitos alimenticios saludables y reciclar papel entre otros.


Los maestros tenemos en ese sentido mucho que aportar para lograr que las futuras generaciones cuiden del medio ambiente. 





¿Se Puede Enseñar a Ser Bondadoso?










¿Se Puede Enseñar a Ser Bondadoso?



“Educar con el ejemplo no es una manera de educar, es la única”
Albert Einstein


El Centro para mentes saludables de la Universidad de Wisconsin, Madison ha desarrollado un Programa para Formar en Bondad a los niños de preescolar.

Varias escuelas de New York intentan incorporar y enseñar a ser bondadosos como una asignatura.
Dicho Programa busca que los niños presten mayor atención a sus emociones y al control de las mismas utilizando como herramientas juegos sensoriales, canciones y cuentos lo que les permite sobrellevar momentos de dolor y sufrimiento, manejar el stress y reducir conflictos interpersonales.

Al tener mayor conciencia de sus propias emociones, los niños pueden ser más empáticos con los sentimientos de otros y ser capaces de responder ante ellos de una manera más útil.

En un estudio realizado en el 2015 que monitoreaban niños desde preescolar hasta la adultez temprana, se descubrió que aquellos con habilidades sociales (conducta positiva, equilibrada y amistosa) solían ser más exitosos de adultos que aquellos que aunque obtenían buenas notas en lengua y matemática, carecían de habilidades interpersonales.

El Programa para Formar en Bondad, es parte de un movimiento mundial para la enseñanza de la interrelación emocional en las escuelas. Quienes abogan por este enfoque, señalan que los maestros que solo se centran en la enseñanza académica, tienen poca visión e ignoran otras habilidades emocionales muy importantes como son la cooperación, solidaridad, tolerancia, respeto, etc.

Los niños que reciben capacitación para desarrollar la bondad se vuelven más altruistas en pruebas que miden su disposición para compartir, además de que se ve reforzada su capacidad de concentración y desempeño académico y se desempeñan mejor en la escuela.






Mi opinión…
La forma en que los padres y maestros actúan tiene un mayor impacto que todos los discursos verbales.

Los padres y maestros siempre les dicen que sean buenos pero el ser bondadoso no es posible definirlo con palabras, puesto que la bondad se define con acciones concretas.

Si queremos que nuestros niños sean bondadosos, somos los padres y maestros llamados a educar con el ejemplo. 

Fuente: https://www.nytimes.com/es/2017/12/20/se-puede-ensenar-la-bondad-kindness-campaign/ (Fecha de consulta 20/12/2017)